Costa Rica ahogó a su héroe antes que honrarlo. Las aguas turbias del San Juan es la redención que el río exige.
En 1856, mientras el río San Juan rugía como una frontera viva entre Costa Rica y las ambiciones extranjeras, el mayor Máximo Blanco lideró una campaña decisiva que salvó al país de la invasión y la esclavitud. Sin embargo, su victoria no se escribió en los libros de historia: fue silenciada por los intereses de políticos que temían su creciente popularidad.
Esta novela desentraña la trama de traiciones que convirtió a Blanco en un fantasma de la patria, mientras el San Juan —testigo mudo de su hazaña— guarda en sus corrientes los secretos de uniformes manchados de lodo y honor.
¿Por qué Costa Rica prefirió olvidar al hombre que la salvó?
La respuesta yace donde el río esconde sus verdades: bajo las aguas turbias de la conveniencia.











