Malcolm Deas llegó por primera vez a Colombia en 1963. Tenía veintidós años y apenas podía imaginar que aquel país, todavía remoto para buena parte del mundo académico, terminaría convertido en el centro de su vida y de su obra. Durante seis décadas recorrió sus regiones, estudió su historia, conversó con sus dirigentes y formó en Oxford a varias generaciones de colombianos. Su inteligencia, su humor y su resistencia a los lugares comunes hicieron de él una figura decisiva para comprender el país.
Construido a partir de conversaciones con Deas, testimonios de familiares, amigos, colegas y discípulos, y una lectura de sus principales trabajos, este libro reconstruye las múltiples facetas del historiador inglés. Más que una biografía convencional, este es un retrato intelectual y humano. También es la historia de una adopción recíproca: la de un inglés que hizo de Colombia su historia y la de un país que terminó por reconocerlo como uno de sus grandes intérpretes.
